La vida que nos toca, la vida tiene un momento determinado, no sabía poco, sólo nos queda el remanso de paz que qué significa que estamos vivos, andamos, andamos, y nos encontramos en la vorágine de los días, la vorágine que nos arrastra, a hospitales, donde nos puede el miedo, porque somos humanos, el sentirnos son los abandonados en circunstancias tan especiales (como dice mi caminito, yo yo tengo 37 años ahora, en octubre, el 25 de octubre cumplió los 38 años de edad, y ni por asomo estoy donde tendría que estar, una vida normal, unos hijos, un marido, me di cuenta de que sólo tengo una casa de la que no se si me dará la hipoteca que mide la barbaridad de 35 m² un ático, la verdad, es que estoy bastante decepcionada, por la vida, siempre fui un perro verde, tan perro verde que mi Padre me lo recordaba todos los días hecho tanto de menos a mi Padre, y Padre nunca he hablado de mi Padre era una persona, que confiaba mucho en mi, mi trabajo con el era gratificante, porque él sabía lo yo valía, hace siete años que no está con nosotros, y lo hecho tanto de menos, me he sentido tan sola, la diferencia la gran diferencia, es que ahora no tengo ni Padre, pero sí tengo a mi Madre que ha corrido tras de mí de médico en médico, de hospital en hospital, a la que le agradezco toda mi existencia cada minuto que me ha dedicado, porque yo lamentable tengo unas condiciones aceptar, aceptar, aceptar …
Pero aceptó porque no quiero, no lo merezco, no merezco lo que me está pasando, soy tan infeliz qiao infelices a los de mi alrededor, tan injusta que los hago culpables de lo que me pasa, yo me estoy cansando tanto, me estoy dejando la piel en esta vida, a mi edad de 37 años que tengo otra cosa mejor que hace que dejar pasar el tiempo, disfrutando entre millones de comillas, de mi vida, de regalo del tiempo que lejos de ser un regalo, es mi gran pesadilla, nadie tiene derecho, ha robarme tanto, de adobado mi casa, mi coche, mis perros, ni independencia, que quiere más? Pues aún quiere más, quiere mi salud psicológica, quiere que pierda la cabeza, quiere que me vuelva loca, pero eso no lo va a conseguir, ya estoy bastante hundida, hundida porque me siento tan pobre tan enferma, que ni siquiera el mejor vestido los mejores zapatos el mejor aspecto hacen que la feminidad que tengo brille, hay cosas como mis historias para no dormir, que me cuento mi misma, para creerme lo que me está pasando, cuando uno sufre, sufre y no deja de sufrir porque así tiene las espaldas cubiertas, porque la pena es muy buen sentimiento el que da pena siempre tiene las puertas abiertas porque el resto son normales con vidas normales y te miran a ti y siempre piensa " la pobre" y la pobre no es tan pobre, pero sí que ahora estoy un poco asustada que discreta un poco asustada, estoy muy asustada, lo que me espera nada bueno, yo miro con objetividad lo que puedo, pero es tan feo, yo lo quiero un pijama de hospital, yo no quiero que mi Madre sufra por mi nuevo por
Lo que estoy viviendo, lo que estoy sintiendo nunca más real