HEe recorrido caminos empedrados, caminos de tu mano,
caminos que nos abocan a situaciones psicóticas
que nos abalanzan a nuestra propia avaricia,
de vivir, de vivir, de vivir y y sentir, sentir que somos, fuimos y quizás seremos.
Sentir que somos la gran base de nuestra propia existencia,
que somos dueños de nuestro futuro de nuestro presente,
presos de nuestro pasado
responsables de los daños colaterales que ocasionamos con nuestros actos,
Valiente el que se piensa, el que no se enamora,
el que no sufre en sus carnes al carne abierta a cada derrota.
Al derrotar que no son derrotas si no son pasos a otras fronteras,
fronteras que esos pasos nos abre,
utiliza su su virilidad para poder aproximarse a otras personas,
sin saber que lo que deja atrás es tan grande,
justificar lo hace tan pobre de lo pobre que todavía es, porque su vida es eso cambio cambio cambio cambio cambio, y cuando ya no no haya nada que cambiar, que cambiará.
Querido amigo yo voy a decirte,
El amor sólo se entrega sólo, el amor como algo salvaje que te arranca el corazón a pedazos, que chupa tu sangre, te deja en el hastío, el cansancio es tan grande que tu corazón ya no anda y tus manos sienten, ni tus ojos lloran ya no queda nada por lo que llorar, porque diste tampoco y recibiste tanto, porque no quieres enfermos, pero somos enfermos, enfermos físicos, somos personas, seres humanos. Como tú, pero amigo mío aunque guardó gran estima, la lástima inexcusable del pobre que no supo que había una mujer que nómada corría por sus calles y por sus acantilados, libre a su libre albedrío, de amor herida, el dolor que no tiene cura, sólo tienes tiempo tiempo para abrazarme, para marcharte, para quererme, mi tiempo para quererme tal cual soy, créeme te lloré pero se terminó, aquí se terminó.
Hay luchas que no van a ningún sitio.