Al son de los tambores.
Cuando la vida te da un vuelco y pones todo patas arriba, no te das cuenta del daño que causas, a la personas que algun dia se subieron a tu tren, ahora las has echado a patadas y vas sola como el maquinista en el tren a ninguna parte.
Parare el tren, bajare en un amplio valle, donde lo que se respire sea esta soledad, el viento peine mis cabellos que sienta en la cara el frio del invierno que se acerca, desnuda en pie sin mas ropajes que yo misma, que la lluvia me lleve por el cauce del riachuelo y me haga gota, gota de este rio, que los olores de pino y tomillo, sean mi carta de navegacion, sin miedo, con los pies desnudos ante lo escabroso de camino, andare.
Andare sin moverme del sitio sin mira hacia atras y dejare el tren que me trajo, abandonado.
Danzare al son de los tambores.



