en las sombras
En ocasiones perdemos el rumbo de nuestra vida, intentando sobreponernos a situaciones que nos conducen muy cerca de la locura, en ocasiones hablamos situaciones que nos ocurren sin piedad, sin piedad, me siento a veces tan confusa porque pienso, la vida es una balanza, donde los más avispados toma su balanza y sopesan, lo bueno y lo malo que les ha ocurrido en un verano como este verano un verano que por suerte no ha caído en el olvido porque siempre se nombran entrañable el nombre del me hizo compañía, ante las barbaridades tan brutales de mis palabras, de meter el dedo donde duele, de sentir lo que no sientes de saber lo evidente, nunca seremos amigos, pero desde mi corazón más profundo, desde mi alma desde el alma de mi Jesús que me ayuda llevar mi cruz, necesito hacer algo estrambótico, sin que se entere nadie, tan sólo para él y para mí, yo sé, que será el más profundo de los ridículos, era alguien que tanto me ha dado no puedo consentir que bien que yo soy, quien no soy, dejaremos esto como el final común final bonito, como de los cuentos de hadas donde el príncipe no se casa nunca con la princesa, y la princesa llora por haberle faltado al respeto por haber sido tan cruel, que su corazón dulce aunque fue el mismísimo diablo de igual, porque la realidad que nos ocupa es que el siempre formará parte de tu corazón, porque en un momento de tu vida al que salvó la vida, haremos algo estrambótico tenemos que hacerlo como final, como el final de todo, por el dolor causado y la angustia, pero ese amor inconveniente incongruente incapacitante, que siento por ti, me hace sentir porque todos los días de tu vida yo te de salir lo caminos verdes mejor llenos de flores de mujeres hermosas que te ame como yo te ha amado, que tus desprecios no sean tales con la mujer que tú ames.
A quien tantos querido le escribo, ya lo nuestro termino



